Cómo mantener la motivación en bodyboard después de tantos años
Mi motivación para practicar bodyboard ha evolucionado muchísimo desde el momento en que empecé a entrar al agua en las playas de Isla Reunión hasta el día de hoy.
Cuando llevas muchos años practicando un deporte, es normal que la motivación cambie. Lo que te hacía levantarte temprano para ir al agua cuando eras niño no tiene por qué ser lo mismo que te mueve veinte, treinta o incluso cuarenta años después. Y creo que entender esa evolución es precisamente una de las claves para seguir disfrutando del bodyboard durante toda la vida.
Para mí, el bodyboard nunca ha sido solamente un deporte. Ha sido una manera de relacionarme con el océano, con la naturaleza y conmigo mismo. Y después de tantos años, sigo encontrando nuevas razones para entrar al agua.

Viajar abre una nueva dimensión al bodyboard
Con el tiempo llegan los primeros viajes.
Y entonces descubres que el bodyboard es mucho más que las olas de tu playa habitual.
Empiezas a conocer diferentes olas alrededor del mundo, diferentes comunidades de riders, diferentes culturas y diferentes maneras de entender el deporte.
Para mí, una de las cosas más bonitas que me ha dado el bodyboard ha sido precisamente esa posibilidad de viajar.
El bodyboard puede abrir muchas puertas.
Te permite conocer personas que probablemente nunca habrías conocido de otra manera. Puedes llegar a lugares que ni siquiera imaginabas visitar y compartir sesiones con gente que habla otro idioma, tiene otra cultura o vive a miles de kilómetros de tu casa.
Pero hay algo que considero todavía más importante.
Si realmente eres apasionado por este deporte y por las sensaciones que te aporta el océano, no necesitas competir ni viajar por todo el mundo para sentir esa necesidad de entrar al agua.
Puedes encontrar esa motivación en una playa cercana a tu casa.
Puedes encontrarla en una sesión de una hora.
Puedes encontrarla en una sola ola.
Después de tantos años, las razones cambian
Hoy en día, mis motivaciones para seguir activo y conectado con el océano son varias.
La primera es muy sencilla: gracias al bodyboard me mantengo en forma físicamente.
Cada hora que paso en el agua siento que estoy invirtiendo en mi salud y en mi futuro. Tengo la sensación de que cada sesión me da más horas de vida.
El deporte también tiene un impacto enorme a nivel emocional y mental. Cuando practico deporte, pienso mejor, soy más positivo y duermo mejor. También tengo una mayor conciencia de mi cuerpo y de cómo me encuentro.
Después de tantos años practicando bodyboard, conozco bastante bien mi cuerpo. Sé cuándo puedo exigirle más y cuándo necesito bajar el ritmo.
Y eso también forma parte de mantener la motivación.
No se trata de entrenar siempre al máximo. No todas las sesiones tienen que ser épicas. No todas las olas tienen que ser perfectas.
A veces simplemente necesitas entrar al agua.
Bodyboard Hardy Shapes Ryan Hardy Pro Mini Quad Concave K15 PP Black/Grey
Bodyboard Pride Realest NRG+ SDC Black/Black
Tabla de bodyboard NMD Max High Volume K15 PP Deep Sea Green/Mallard Green
Tabla de bodyboard VS Anthony Miller X6 Concave K15 PP Yellow/White
Tabla de Bodyboard Sniper Iconic Amaury Lavernhe NXT PP Mid Dark Blue/Tangerine
Mis hijos también son una motivación
Hoy tengo otra motivación que no tenía cuando empecé: mis hijos.
Quiero estar en forma el mayor tiempo posible para poder disfrutar al máximo con ellos y sentir que puedo aguantar su ritmo.
Los niños tienen una energía increíble. Quiero poder jugar con ellos, correr, nadar, hacer deporte y acompañarlos durante muchos años.
Por eso, para mí, mantenerme activo no es solamente una cuestión de rendimiento deportivo.
Es una cuestión de calidad de vida.
Y creo que esta es una de las grandes ventajas del bodyboard: puedes practicarlo durante muchísimos años y adaptar la intensidad a tu condición física, a tu edad y a tus objetivos.
El bodyboard también es una forma de desconectar
Vivimos constantemente conectados.
Redes sociales, teléfonos, mensajes, trabajo, obligaciones, información, notificaciones… Estamos rodeados de estímulos permanentemente.
Para mí, entrar al agua es una manera de desconectar de todo eso.
Cuando estoy en el océano no pienso en las redes sociales, ni en mis obligaciones como padre, marido o atleta. Durante ese tiempo solamente estoy pendiente del mar, de las olas y de lo que está pasando delante de mí.
Es una sensación de libertad que no puedo encontrar de ninguna otra forma.
El océano tiene esa capacidad.
Cuando estás esperando una ola, estás completamente presente. No puedes estar pensando en veinte cosas diferentes al mismo tiempo. Tienes que observar el mar, posicionarte, remar y reaccionar.
Y durante ese tiempo, todo lo demás desaparece.
Creo que esta sensación de libertad es una de las mejores razones para seguir practicando bodyboard después de tantos años.
La competición todavía me motiva
Actualmente sigo participando en el Tour Mundial y compitiendo a nivel internacional.
Eso, evidentemente, es una motivación importante para mí.
Competir me obliga a mantenerme en mi mejor nivel tanto técnica como físicamente. Tengo que seguir entrenando, cuidando mi cuerpo, trabajando mis maniobras y analizando mi surfing.
Pero también soy consciente de que no todo el mundo necesita competir.
Y esto es algo que me gustaría transmitir especialmente a las personas que sienten que han perdido la motivación para practicar bodyboard.
No necesitas competir para disfrutar.
No necesitas hacer maniobras espectaculares.
No necesitas tener una tabla de última generación.
Ni siquiera necesitas encontrar las mejores olas de tu vida.
El bodyboard es un deporte que puedes disfrutar durante toda la vida.

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Una ola puede ser suficiente
Creo que muchas veces complicamos demasiado las cosas.
Pensamos que para que una sesión merezca la pena tenemos que encontrar buenas olas, estar en plena forma y tener tiempo suficiente para hacer una sesión larga.
Pero no siempre es así.
Simplemente meterte al agua, oxigenarte, moverte, sentir el océano y coger un par de olas debería ser suficiente para motivarte a seguir.
A veces una sesión de cuarenta minutos puede hacerte sentir mucho mejor que pasar dos horas mirando el teléfono.
Y después de esa sesión, probablemente volverás a casa pensando en cuándo será la próxima.
Empezarás a mirar las previsiones.
Mirarás el viento.
Mirarás el swell.
Quizás prepararás tu bodyboard para el siguiente baño.
Y poco a poco volverá esa motivación.
La constancia es más importante que la intensidad
Muchas personas se intentan convencer de que no tienen tiempo para practicar bodyboard o de que ya no están suficientemente en forma para volver al agua.
Pero creo que cada día puede ser un nuevo comienzo.
Con el paso del tiempo, he aprendido que, más que la intensidad de cada sesión, la constancia es la clave.
No necesitas hacer la sesión más dura de tu vida cada vez que entras al agua.
Es mucho mejor encontrar razones sencillas para seguir practicando.
Una sesión corta.
Unas pocas olas.
Un paseo por la playa.
Un poco de entrenamiento físico.
Mirar las previsiones.
Mantener el contacto con otros bodyboarders.
Todo eso ayuda a mantener viva la conexión con el deporte.
Porque cuando dejas de practicar durante mucho tiempo, volver puede parecer mucho más difícil de lo que realmente es.
¿Qué hacer si vives lejos del mar?
Sé que no todo el mundo tiene la suerte de vivir cerca del océano.
Tengo muchos amigos que viven lejos del mar y que, aun así, siguen completamente conectados con el bodyboard.
Esperan con ganas la próxima oportunidad de entrar al agua.
Mientras tanto, intentan mantenerse en forma y conservar esa relación con el deporte.
Si no puedes practicar bodyboard con tanta frecuencia como te gustaría, creo que es importante mantener una rutina deportiva entre sesiones.
No tiene que ser un entrenamiento extremadamente intenso.
Puedes trabajar la movilidad, la resistencia, la fuerza, el cardio o simplemente mantenerte activo. También es importante cuidar la alimentación y descansar correctamente.
Todo esto hará que cuando llegue la próxima oportunidad de entrar al agua estés preparado para disfrutarla.
Y hay otra cosa que ayuda mucho: seguir conectado con la comunidad.
Hablar con otros riders, mirar vídeos, seguir competiciones, descubrir nuevas olas o simplemente hablar de bodyboard mantiene viva la motivación incluso cuando no puedes estar físicamente en el océano.
El secreto es encontrar nuevas razones
Después de tantos años, creo que mantener la motivación en bodyboard consiste principalmente en aceptar que tus razones van a cambiar.
Cuando eres niño, quieres jugar.
Cuando eres adolescente, quizás quieres progresar y competir.
Después quieres viajar y descubrir el mundo.
Más adelante puedes buscar rendimiento, salud, equilibrio o simplemente desconectar.
Y un día puedes entrar al agua porque quieres compartir una ola con tus hijos.
No existe una única manera de practicar bodyboard.
Tampoco existe una edad límite para disfrutarlo.
Para mí, esa es una de las cosas más bonitas de este deporte.
He tenido la oportunidad de competir en algunos de los mejores lugares del mundo y de enfrentarme a algunos de los mejores bodyboarders. He vivido momentos increíbles gracias a la competición y a los viajes.
Pero después de todos estos años, sigo sintiendo algo muy sencillo cuando veo buenas condiciones y pienso en entrar al agua.
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Aletas de bodyboard Churchill Makapuu Pro
Amaury Lavernhe
Amaury Lavernhe es uno de los grandes referentes del bodyboard a nivel mundial. Doble campeón del mundo, compite desde hace más de 20 años en el circuito profesional al más alto nivel, destacando por su potencia, técnica y profundo conocimiento del material y de las olas.
A lo largo de su carrera ha recorrido algunas de las mejores rompientes del planeta, acumulando una experiencia única tanto en competición como en el análisis técnico del equipamiento.
Además, Amaury dirige su propia academia de bodyboard, donde forma a jóvenes riders y transmite su conocimiento con una metodología basada en la técnica, la seguridad y la progresión real en el agua.
Pone toda esa experiencia —como competidor en activo, formador y padre— al servicio del blog de Mundo Surf, compartiendo consejos prácticos, criterios técnicos y recomendaciones basadas en años de alto rendimiento y enseñanza, con el objetivo de ayudar a riders de todos los niveles a elegir mejor su material y progresar con seguridad.

